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Versículos de confianza en Dios en la Enfermedad.

Cuando pasamos por momentos de enfermedad, sentimos que nuestra fe es puesta a prueba, sin embargo, Dios no nos impone esas dificultades, aunque son pequeñas oportunidades para que la gloria de Dios se manifieste en nuestras vidas.

Si esta pasando por esos momentos, o los estás viviendo con un familiar, te traemos Los Mejores Versículos de confianza en Dios en la enfermedad, y de ese modo puedas recobrar el ánimo, sabiendo que Dios no te dejara allí más tiempo del que puedas soportar, y que además Él está obrando así no lo puedas percibir.

Los Mejores Versículos de confianza en Dios en la Enfermedad. 

Nuestra Oración para Ti. 

“Fuera de ti, desde tiempos antiguos
Nadie ha escuchado ni percibido,
Ni ojo alguno ha visto,
A un Dios que, como tú,
Actúe en favor de quienes en él confían”.
Isaías 64.4 NVI

Esperamos en Dios que puedas renovarte, y fortalecerte a través de su hermosa palabra, y oramos para que Dios pueda revelarse a tu vida e impactar tu corazón, y el de tus seres queridos, de forma milagrosa y hermosa a través de esta situación.

 

Dios vendrá como la lluvia a tu Vida. 

 

Una de las particularidades de los momentos difíciles, de prueba y de enfermedad, es que sentimos que nuestra alma se seca.

Sin embargo podemos tener plana confianza que Dios vendrá como esa lluvia suave y fresca a renovar nuestro cuerpo, nuestra alma y nuestra mente en los momentos de dificultad.

“Conozcamos al SEÑOR;
Vayamos tras su conocimiento.
Tan cierto como que sale el sol,
Él habrá de manifestarse;
Vendrá a nosotros como la lluvia de invierno,
Como la lluvia de primavera que riega la tierra”.
Oseas 6.3 NVI

 

Solo Dios puede Sanarnos.

 

Está bien que confiemos en la ciencia, pues por algo Dios en su infinita misericordia permitió su desarrollo, sin embargo, solo Dios permite o no que un tratamiento surta su efecto en nosotros.

Por otro lado, nuestras luchas no son contra carne contra sangre, realmente todo empieza en el plano espiritual, y en el alma, por tanto debemos pedir a Dios que nos restaure, pues solo el puede hacerlo.

“Sáname, SEÑOR, y seré sanado;
Sálvame y seré salvado,
Porque tú eres mi alabanza”.
Jeremías 17.14 NVI

 

Dios mismo vendrá a tu Ayuda.

 

Debes entender que eres tan importante para Dios que a mas nadie el delegara tu sanidad, sino que el mismo se hará cargo de ti conforme a su hermosa palabra.

Por eso, si estás pasando por momentos de enfermedad, debes confiar en Él, y derramar tu corazón, confiando plenamente en que Él se manifestara en tu vida.

“De todas sus angustias.
Él mismo los salvó;
No envió un emisario ni un ángel
En su amor y misericordia los rescató;
Los levantó y los llevó en sus brazos
Como en los tiempos de antaño”.
Isaías 63.9 NVI

 

Dios fortalecerá tu Cuerpo. 

 

Cuando confiamos en Dios, el en su maravillosa palabra apromete fortalecer nuestro cuerpo, hasta nuestros huesos, además seremos como un jardín bien regado, es decir, no nos secaremos de nuevo sino que saldremos en victoria de cualquier situación.

“El SEÑOR te guiará siempre;
Te saciará en tierras resecas,
Y fortalecerá tus huesos.
Serás como jardín bien regado,
Como manantial cuyas aguas no se agotan”.
Isaías 54.11 NVI

 

En Cristo somos Sanos.

 

En la cruz, Dios cargo en Jesucristo, todos los pecados de la humanidad y todas las enfermedades, a fin de que nosotros obtuviésemos salvación y sanidad, no solo de nuestro cuerpo sino de nuestra mente y nuestro espíritu.

Es por ello que debemos abrir nuestro corazón a Cristo, recibir ese hermoso sacrificio que hizo por nosotros en la cruz para darnos vida eterna y recibir la sanidad física y declararla en nuestras vidas.

“Ciertamente él cargó con nuestras enfermedades
Y soportó nuestros dolores,
Pero nosotros lo consideramos herido,
Golpeado por Dios, y humillado.
Él fue traspasado por nuestras rebeliones,
Y molido por nuestras iniquidades;
Sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz,
Y gracias a sus heridas fuimos sanados”.
Isaías 53.4-5 NVI