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4 Temas para Evangelizar Inconversos

Dios; es un Padre lleno de amor que tiene un plan de Salvación para sus hijos. Todo depende del enfoque y como se aborde la necesidad del nuevo creyente para llevar el mensaje del evangelio y sus almas puedan  ser salvas.

La gran comisión es ir a predicar, evangelizar, ministrar, formar, consolidar y enviar personas a trabajar en la obra del Señor, con fundamentos cristianos bien establecidos que permitan afianzar la fe de los creyentes en la doctrinas de Cristo Jesús.

 

Trabajando en la Obra del Señor

 

Para cumplir con la Comisión que Dios nos ha dado debemos tener amor por las almas y anhelar que las personas puedan conocer a Dios así como nosotros lo hemos conocido, para ello debemos hablarles de Dios, y llevar una vida que sea como una hermosa carta de presentación de Dios para todos tal como lo expresa su Palabra.

La única carta de recomendación que necesitamos son ustedes mismos. Sus vidas son una carta escrita en nuestro corazón; todos pueden leerla y reconocer el buen trabajo que hicimos entre ustedes.
2 Corintios 3:2 NTV

 

También debemos principalmente buscar el rostro de Dios, haciendo  Oraciones por los nuevos creyentes y habituarnos a la Lectura de la Palabra y a tener una relación personal con Dios, pues en el momento preciso  Espíritu Santo colocará en nuestras bocas las palabras que hemos guardado en nuestro corazón, meditado y estudiamos y que en ese momento que debemos decir para impactar las vidas de otros.

Hay una gran diversidad de temas para evangelizar inconversos, el principal que debemos abordar es el de la salvación. Destacar que Dios es un Padre que nos ama y nos anhela y que nos invita a formar parte de su reino a través de nuestra disposición para recibirlo como nuestro Salvador.  `

 

1.Confesión de Fe. 

 

 Cuando se evangeliza a un nuevo creyente; se debe preguntar si está de acuerdo en recibir la salvación por medio del Señor Jesucristo, recordemos que como lo plantea la carta a los Romanos, con el corazón se cree pero con la boca confesamos para salvación, por tanto creer y confesar es importante en el mundo espiritual.

Llevar a una persona al arrepentimiento de pecados y aceptar en su corazón que Dios dirija su vida es algo sumamente importante. Además es importante resaltar  que este paso de fe traerá Salvación  sobre él y su familia; pues en la Biblia hay grandes promesas para aquellos que confiesen que Jesús es el Señor.

“Cree en el Señor Jesús; así tú y tu familia serán salvos —le contestaron.”

Hechos 16:31 (NVI)

 

2. El Perdón de Dios. 

 

Dios es un Padre misericordioso; es importante resaltar este punto en  los temas para evangelizar inconversos; el perdón que Dios nos otorga nos restaura y libera; limpia nuestro corazón de pecado y derrama de su gracia en nuestras vidas.

Hemos sido alcanzados con el favor de Dios; Él nos limpia hace que nuestras vestiduras espirituales sean cambiadas; la antigua forma de vivir se va con el viejo hombre que habitaba en nosotros; ya no estamos sujetos a vanidades, vicios y afanes.

Ahora somos dirigidos por la voluntad de Dios y debemos esforzarnos en buscar el modo de Cómo cumplir la voluntad de Dios en nuestras vidas, pues ella es buena, perfecta y agradable para nuestras vidas. Muchos dan testimonios que cuando comienzan a caminar con Dios reflejan el cambio que Él comienza en sus vidas.

“Tú, Señor, eres bueno y perdonador; grande es tu amor por todos los que te invocan.”

Salmos 86:5 (NVI)

 

3. El Llamado de Dios. 

 

Otro punto muy importante en los temas para evangelizar inconversos es hablar sobre el propósito de los diferentes Tipos llamado de Dios. Debemos resaltar que cada uno de nosotros fue diseño para cumplir un propósito específico en los planes de Dios.

Dios planea grandes cosas para nuestras vidas; pero depende de nosotros el permitir que Él haga posible esto; somos los únicos que podemos  abrir las puertas al Padre. Este es el tiempo de hacer cumplir su propósito en cada uno de nosotros y cosas grandes verán nuestros ojos.

“Fiel es el que os llama, el cual también lo hará.”

1 Tesalonicenses 5:24 (RVR1960)

 

4. Alimento Espiritual. 

 

El alimento espiritual tiene que ver con lo que mantendrá fortalecido nuestro Espíritu delante de Dios; hay dos herramientas eficaces a través de las cuales podemos alimentar nuestra vida espiritual; es por medio de la Oración Personal y la Palabra de Dios.

Debemos buscar el rostro de Dios en oración, apropiarnos del Poder de la oración, y aprender a Declarar la Palabra de Dios en nuestras vidas

a. Oración. 

 

A través de la oración nos enfocamos con el Poder de la oración, su voluntad y su amor. La oración es una gran ayuda para los cristianos porque podemos comunicar a Dios nuestro sentir, peticiones;  alabanzas;  adoración y bendecir el nombre del Señor.

Cuando oramos a Dios liberamos nuestro espíritu de cargas; pues él nos renueva y quita todo aquello que nos tiene abatidos; restaura nuestra alma y trae sanidad.

Además de ello, debemos orar por aquellos que no conocen al Señor, quienes serán los nuevos creyentes para que a través de nuestra oración por nuevos creyentes ellos sean fortalecidos y también lleven muchos frutos.

 

b. Lectura de la Palabra. 

 

La lectura de la palabra nos permite conocer la voz de Dios; en ella está escrita  enseñanzas y exhortaciones que nos ayudarán a actuar ante ciertas circunstancias que rodeen nuestras vidas.

Además la lectura de la palabra, trae discernimiento y se nos hace más fácil tomar decisiones de acuerdo a cada situación que estemos viviendo. Por medio de la palabra, recibimos restauración, cobramos ánimos.

 La palabra de Dios,  penetra a lo más profundo de nuestro corazón y nunca vuelve vacía. Hace cambios que harán que vivamos conforme a sus principios que han sido la voluntad de Él para nosotros.

Por eso debemos instar a que los nuevos creyentes profundicen en las Sagradas escrituras como alimento para su crecimiento espiritual, para ello les recomendamos revisar 12 Lecciones para nuevos creyentes, y  12 Versículos bíblicos para nuevos creyentes.

“Dichosos más bien —contestó Jesús— los que oyen la palabra de Dios y la obedecen.”

Lucas 11:28 (NVI)