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Malas decisiones en la Biblia

Se suele pensar que en la biblia solo encontraremos historias totalmente santas, pero la verdad es que la palabra de Dios está llena de historias de hombres y mujeres como usted y como yo, que en algún momento pro sus buenas o malas decisiones, impactaron la vida de su familia su nación e incluso del destino de la humanidad en el maravilloso plan de Dios.

En esta oportunidad, queremos presentarte dos historias de Malas decisiones en la Biblia y como Dios pudo hacer algo aun cuando las personas se desviaron del hermoso propósito que Dios tenía dispuesto para ellos.

 

Malas Decisiones en la Biblia. 

 

Particularmente, las histerias que te presentaremos a continuación marcan mi vida, pues en ellas podemos ver como una mala determinación en una circunstancia difícil puede impactar nuestra vida, y es que tomar decisiones en momentos difíciles es aún más delicado, pues si no estamos bien cimentados en Dios podemos fácilmente perder el rumbo.

A continuación, te presentamos la historia de Nohemí y de Saúl, dos personas del pueblo de Dios quienes tomaron malas decisiones en la Biblia y su costo fue alto, confiamos en que el Espíritu Santo pueda traer revelación a tu vida, y de verdad pueda impactar tu corazón a través de esta humilde enseñanza.

 

Nuestras Decisiones deben venir del corazón de Dios, y no de las circunstancias.

 

Cuantas veces le ha ocurrido que en un determinado momento de presión, ben sea económica, emocional, espiritual, familiar, usted sin consultar a Dios toma una decisión apresurada, pues exactamente eso le ocurrió a la familia e Nohemí como lo podemos observar a continuación:

 

“En el tiempo en que los caudillos gobernaban el país,
Hubo allí una época de hambre.
Entonces un hombre de Belén de Judá emigró a la tierra de Moab,
Junto con su esposa y sus dos hijos”.
Rut 1.1 NVI

 

Belén, la tierra de la prosperidad estaba pasando una época de hambre, así que, el esposo de Nohemí decide que es tiempo de ir a Moab con su familia, primero que nada, en ningún momento se indica en la palabra que ellos consultaran a Dios.

En segundo lugar, Moab era una abominación para los israelitas, así que, como es que este hombre toma esa determinación, pues simplemente se dejaron llevar por las circunstancias.

 

No nos dejemos llevar por lo difícil de las circunstancias.

 

Muchas veces nos dejamos llevar por las circunstancias, al punto que aceptamos incluso lo que no es agradable delante de Dios, lo cual trae siempre consecuencias nefastas para nuestra vida, y la vida de las personas que amamos, y aunque el Buen Dios tuvo misericordia de Nohemí y le concedió una nuera moabita que la redimió, lo cierto es que su esposo y sus dos hijos murieron en Moab debido a esa mala decisión.

 

“Me fui con las manos llenas,
Pero el SEÑOR me ha hecho volver sin nada.
¿Por qué me llaman Noemí
Si me ha afligido el SEÑOR,
Si me ha hecho desdichada el Todopoderoso?”
Rut 1.21 NVI

 

Siempre debemos agradar a Dios y no a los hombres. 

 

El ejército filisteo estaba preparado para atacar una vez más al ejercito israelita, cada vez venían más y as de ellos listos para lanzarse y destrozar al ejercito del Dios vivo, pero había una promesa debían esperar que llegara el profeta a ofrecer el holocausto a Dios, y de ese modo, garantizaran la victoria.

Pero que ocurrió, los soldados comenzaron a desesperarse y en vez de mantenerse firme e l rey Saúl decide ofrecer el mismo el sacrificio, aun cuando estaba totalmente prohibido hacerlo, su error, no esperar y querer complacer a los soldados, la consecuencia, Dios lo rechazo como rey para siempre.

“Pero Samuel le reclamó:
— ¿Qué has hecho?
Y Saúl le respondió:
—Pues como vi que la gente se desbandaba,
Que tú no llegabas en el plazo indicado, y que los filisteos se habían juntado en Micmás,
Pensé: “Los filisteos ya están por atacarme en Guilgal,
Y ni siquiera he implorado la ayuda del SEÑOR.”
Por eso me atreví a ofrecer el holocausto.
— ¡Eres un necio! —Le replicó Samuel—. No has cumplido el mandato
Que te dio el SEÑOR tu Dios. El SEÑOR habría establecido tu reino sobre Israel
Para siempre”
1 Samuel 13.11-13 NVI

 

-Esperemos en las Promesas de Dios.

 

Al leer y comprender esta historia nos parece increíble como el rey pudo hacer eso. Sin embargo, si vamos a nuestras vidas, reflexionamos, cuantas veces no hemos esperado en las promesas de Dios, cuantas veces nos desesperamos y actuamos alocadamente sin saber que ponemos en riesgo no solo nuestro destino sino el de todas, y cada una de las personas que Dios ha puesto a nuestro cuidado.

Por lo tanto, busquemos de nuestro Dios y pidámosle sabiduría para actuar como Él lo haría en los momentos difíciles y no ser como estos ejemplos de malas decisiones en la biblia.